Riesgos relativos a la seguridad de la red en cuanto al servicio de acceso a internet contratado y las acciones que debe adelantar el usuario para preservar la seguridad de la red.
Riesgos relativos a la seguridad de la red.
Acceso no autorizado a la red Wi-Fi.
Personas externas pueden conectarse sin permiso si la red tiene contraseñas débiles o mala configuración.
Esto puede generar lentitud, robo de información o uso indebido de la conexión.
Robo de información y datos personales.
Ciberdelincuentes pueden interceptar datos sensibles como contraseñas, cuentas bancarias o información privada.
Virus, malware y ransomware.
Equipos conectados a internet pueden infectarse mediante descargas, correos fraudulentos o páginas maliciosas.
Phishing y estafas digitales.
Intentos de engaño mediante mensajes, enlaces o páginas falsas para obtener información confidencial.
Ataques a dispositivos conectados.
Cámaras IP, routers, televisores inteligentes y equipos de domótica pueden ser vulnerables si no se actualizan.
Pérdida de privacidad.
El uso inseguro de redes públicas o configuraciones incorrectas puede exponer la actividad del usuario.
Interrupciones o degradación del servicio.
Ataques informáticos o conexiones no autorizadas pueden afectar el rendimiento de la red.
Acciones que debe adelantar el usuario para preservar la seguridad de la red.
Cambiar las contraseñas predeterminadas.
Modificar las claves del router y de la red Wi-Fi por contraseñas seguras y únicas.
Utilizar cifrado seguro.
Configurar la red con protocolos de seguridad como WPA2 o WPA3.
Actualizar equipos y software.
Mantener actualizado el router, computadores, celulares y dispositivos inteligentes.
Instalar y mantener antivirus.
Utilizar software de seguridad confiable y mantenerlo actualizado.
No compartir la contraseña de la red.
Limitar el acceso únicamente a personas autorizadas.
Verificar enlaces y correos sospechosos.
Evitar abrir archivos o enlaces de remitentes desconocidos.
Crear redes separadas para invitados.
Configurar una red Wi-Fi exclusiva para visitantes o dispositivos IoT.
Realizar copias de seguridad.
Guardar respaldos periódicos de la información importante.
Apagar funciones innecesarias.
Desactivar acceso remoto, WPS u otras opciones que no se utilicen.
Monitorear dispositivos conectados.
Revisar periódicamente qué equipos están usando la red.
Usar sitios web seguros.
Preferir páginas con protocolo HTTPS y conexiones confiables.
Consultar soporte técnico autorizado.
Ante fallas o sospechas de vulneración, contactar al proveedor de internet o a personal especializado.
Recomendación general.
La seguridad de la red es una responsabilidad compartida entre el proveedor del servicio y el usuario. El proveedor debe ofrecer una infraestructura segura y soporte técnico adecuado, mientras que el usuario debe aplicar buenas prácticas de seguridad digital para reducir riesgos y proteger su información y dispositivos.
